1997 – Luis Pérez Oliva
Afamado acuarelista de Lanzarote desde comienzos de los años cincuenta. Luís Pérez Oliva ha participado en una veintena de exposiciones individuales y colectivas en diversas salas de Arfe del archipiélago.
La contemplación de su obra pictórica permite sentir la inefable sensación de estar observando el alma desnuda de un artista plasmada en sus cuadros, en esa acuarela de difícil ejecución que expresa pura y llanamente la aridez, dureza, temple, resquebrajamiento e incomparable belleza de los volcanes lanzaroteños. Sin duda, Oliva ha sabido plasmar la cromaticidad recia de su isla, que parecer percibir más con su alma que con sus ojos, puesto que esa expresión pura y escueta, de tan alta precisión y técnica pictórica, demuestran en este pintor autodidacta la confirmación de un artista innato.
Su nombre, ampliamente vinculado a las exposiciones de Arte de las Fiestas de San Ginés, queda reconocido con este cartel de 1997 en el que su autor intentó evocar su sentir particular de la celebración a través de elementos tan representativos como la Iglesia de San Ginés, el mar, ¡a barca del pescador y el espectáculo pirotécnico. Pareciera como si ese pequeño bote amarrado quisiese permanecer junto al autor como testigo intemporal de unas fiestas de gran tradición.