Pregón Mª Inmaculada (Maneje) 2001

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 Por  VÍCTOR BETANCORT DE LEÓN

Victor Betancort de Leon

Cuando hablamos de Arrecife, la gente tiende a confundir lo que es el centro de la ciudad con la totalidad del Municipio. Esto entronca con el origen de la que es hoy la capital de Lanzarote.

Hagamos un poco de historia: como todos ustedes saben, Canarias fue poblada poco antes del inicio de la era cristiana por bereberes blancos que procedían del norte africano, aunque luego se fueron asentando grupos diferentes en cada isla. Tanto en la hermana isla de Fuerteventura como en Lanzarote los primitivos pobladores fueron los majos, hallándose las más importantes manifestaciones culturales de esta población en los municipios de Haría y Teguise.

El Maneje de hoy es parte de ese Arrecife que se forma en el siglo XV en torno a los arrecifes submarinos que inundan el litoral costero. Primero. Arrecife no es más que unos almacenes que sirven para la carga y descarga de mercancías portuarias. Después, Arrecife empieza a ser la ciudad que se desarrolla por la pujanza comercial del puerto, de donde parten al exterior productos como las cebollas, el pescado y la sal que van a servir de intercambio económico. Nacida, como hemos dicho, en el siglo XV; se convierte primero en Ayuntamiento ante la resistencia de Teguise y más tarde en el siglo XIX, concretamente el 1 de julio de 1852, se convierte en capital insular, contando en aquel momento con 2.199 habitantes, unos 861 habitantes más que los que a día de hoy tiene este barrio de Maneje.

Queda claro, por tanto que es el puerto el elemento central del desarrollo de Arrecife como ciudad y capital. El auge del comercio marítimo y de la pesca hizo que el centro de gravedad de la isla se fuera desplazando a lo largo de los siglos y los años de la señorial Teguise, antigua capital, a Arrecife, la nueva capital.

Este origen portuario, marinero y litoral de Arrecife es el que propicia, como les decía al principio de mi intervención, el que cuando se hable de Arrecife mentalmente proyectemos una ciudad que en unos imaginarios límites tiende a quedarse en el centro de la urbe, junto al puerto y el mar, y así ocurre que cuando nombramos Arrecife poca gente está pensando en la periferia y el contorno exterior de la capital en definitiva, en los barrios. Incluso, cuando de barrios de Arrecife hablamos solemos actuar igualmente condicionados por los arrecifes submarinos que determinan y conforman el nacimiento de la ciudad. Así, históricamente podemos considerar que son tres los barrios de Arrecife, y los tres surgidos alrededor del medio marino:

La Puntilla, en el lado sur del Charco de San Ginés;

La Destila o las Tilas, en las proximidades de El Reducto;

El Lomo, en el lado norte del Charco de San Ginés.

Pero el devenir de la historia ha hecho que Arrecife sea algo más que sus barrios nacidos del mar. Y uno de los fenómenos que ha contribuido a que este municipio de 29 kilómetros cuadrados de extensión y cerca de 50.000 habitantes (que es casi el 50% de la población total de la Isla) haya visto formar otros barrios alejados del mar, tiene que ver con el despoblamiento de los núcleos de población del interior de la isla. Esta venida hacia la capital se remonta en la historia al siglo XVIII, cuando las erupciones volcánicas propagaron el pánico e indujeron a muchas gentes del interior a bajar al puerto (del Arrecife, como se le decía entonces). Este traslado inmigratorio del interior a la capital fue especialmente intenso cuando la Isla reconvirtió progresivamente su sistema económico, fundamentalmente agrícola aunque también pesquero, para hacerla preponderantemente de servicios por su dependencia del turismo. Nacieron así los barrios de Altavista, La Vega, Titerroy, Argana, y más recientemente Maneje.

Por eso, hablar hoy de Arrecife no es hacerla sólo del centro portuario y marino que está en su nacimiento mismo, ni de su puerto, ni de su núcleo central administrativo y comercial, ni de sus castillos, ni de sus charcos, ni de sus iglesias. Todo eso es Arrecife, sí, pero también lo es la periferia, lo son sus barrios. Y entre ellos, Maneje.

Hemos de advertir, no obstante, que los primeros asentamientos de Arrecife antes del siglo XIX se sitúan, como han dicho Montelongo Franquiz y Falero Lemes, en la zona llamada Maneje, de amplia extensión, que abarca desde Corral Hermoso (en la costa de Teguise) hasta Emine y Tahiche, y que se une a otros lugares de abundantes pastos como Cortijo del Majo, los Ancones y la costa de Guatiza. Esta zona ganadera y de pastos es bastante más amplia que la que hoy se conoce como el capitalino barrio de Maneje, delimitado por la circunvalación de Arrecife, Planta depuradora y Avenida Los Geranios.

Los citados Montelongo Franquiz y Falero Lemes han dejado escrito que Maneje debe su nombre al de la montaña y planicie donde se enclava actualmente este barrio arrecifeño. El orígen de la palabra parece que va referido a las voces prehispánicas “maneb”, que significa espíritu, y “menhar”, que significa sagrado. Para los antiguos bereberes, el “maneb” era un ídolo al que representaban en forma de piedra gigantesca y al que ofrecían sacrificios.

Sobre un total de quince barrios, Maneje es en la actualidad, en cuanto a población se refiere, el noveno de Arrecife, contando con 1.338 habitantes. Por encima de Maneje, y de mayor a menor, se encuentran Arrecife Centro, La Vega, Altavista, Titerroy, Árgana Alta, Valterra, Las Salinas, y San Francisco Javier. Por debajo de Maneje están Los Alonso, Árgana Baja, diseminados, El Cable, Tenorio y La Concha. La población de Maneje (1.338 habitantes) representa casi el 3% de la total población de Arrecife (48.290 habitantes) y se ha ido incrementando progresivamente en los últimos años: así resulta que en 1996 eran 955 y en 1998 eran 1.252 personas. La mayor parte de la población de Maneje, en torno a un 10%, está en las edades comprendidas entre los 30 y 50 años.

La primera gente que se instaló en Maneje procede del sur de la Isla, de ahí que se le conociera durante mucho tiempo, además de cómo barrio de la aulaga por la presencia masiva de ese arbusto de tierras eriales y zonas desérticas, como Barrio de Femés, la localidad del Municipio de Yaiza de la que procede esa buena gente trabajadora y honrada que se constituyen en los primeros pobladores de Maneje.

Con los años y el esfuerzo de muchos, Maneje ha ido creciendo, recurriendo a la autoconstrucción para hacerse cada cual su hogar y a las tradicionales peonadas para realizar gratuitamente obras en beneficio de la comunidad. Aunque el suministro de energía eléctrica a las viviendas de los vecinos es muy anterior, desde I986 Maneje dispone de alumbrado público en sus principales calles, Guadalajara, Toledo y Monterrey.

Si algo caracteriza a Maneje es el buen sentido de la vecindad, algo que desgraciadamente se va perdiendo en las medianas y grandes urbes, donde los ciudadanos son seres anónimos que apenas se conocen entre sí y deambulan por las calles ajenos a la cortesía del saludo al vecino y a los problemas de los demás. Muchos se mueren por vivir en el centro de la capital y no seré yo quien hipócritamente sostenga que eso no produce beneficios, pero a veces nos deslumbramos por ciertos signos externos. Sería absurdo decir que Maneje no tiene problemas y dificultades y que su condición de barrio periférico no se los ocasiona. Pero también es cierto que su situación en los alrededores del anillo central de Arrecife le otorga lo que podríamos llamar la tranquilidad de la periferia, situación a la que aporta su gran grano de arena el talante y modo de ser de las mujeres y los hombres de Maneje.

De Maneje sabemos que es un barrio tranquilo, con escasos problemas sociales en cuanto a drogadicción y conflictividad familiar se refiere, con gente muy implicada en lo que hoy los jóvenes llaman “buen rollo” y que no es más que ese alto grado de civismo y recto entendimiento de las relaciones que suele concurrir en los pueblos llanos y sencillos.

En la vida ciudadana de Maneje juega el Centro Sociocultural un papel fundamental de encuentro e interrelación vecinal. Construido hace unos años, en los últimos meses hemos acometido desde el Ayuntamiento de Arrecife su reforma y reparación a fin de que los habitantes de Maneje dispongan del lugar de reunión, ocio y divertimento que merecen. Les puedo anticipar que pronto el Ayuntamiento de Arrecife va a realizar un Plan Cultural de Barrios que también afectará a Maneje de tal forma que no se tratará de subvencionar actividades y grupos culturales, sino de realizar en los propios barrios actividades diversas, gestión de talleres, proyecciones de cine funciones de teatro. etc.

Hemos dejado constancia del buen talante de las gentes de Maneje. Pero ello no quiere decir que se tenga que conformar con su situación. En esta vida estamos en continua lucha en busca de la mejora y de la perfección. Por eso, desde aquí yo les insto para que, ejerciendo sus derechos ciudadanos, los que les permiten la Constitución de 1978 y la legalidad vigente, reclamen, pidan y exijan a los poderes públicos, a las entidades oficiales, que cumplan con sus obligaciones. Y para instrumentar las sanas y legítimas aspiraciones de todo un barrio nada mejor que los vecinos se organicen a través de asociaciones, grupos, organizaciones no gubernamentales, etc. No seré yo quien tenga que decirle a ustedes, mujeres y hombres de Maneje, qué han de pedir, pero, a primera vista parece obvio que en materia de educación hay en Maneje algunas carencias que podría llevarles a reivindicar la creación de aquellos centros educativos que han de resolver las necesidades más básicas de los ciudadanos, es decir, la Escuela Infantil y la Escuela Primaria.

Ya saben ustedes que en enseñanza secundaria pronto podrán disponer sus hijos del Instituto que se va a crear al otro lado de la Circunvalación, y que acogerá también a alumnos de los barrios de Titerroy y Altavista; el Ayuntamiento de Arrecife acaba de ceder el solar en el que se construirá este Instituto que podrá ser realidad dentro de tres años aproximadamente. Puestas las bases. por tanto, de la enseñanza secundaria, creo que se dan las condiciones para que sus hijos, que actualmente cursan sus estudios en el Colegio Sanjurjo Maneje, puedan hacerla en una Escuela Infantil y en una Escuela Primaria propias del barrio, dado que en Maneje se contabilizan hasta 50 niños comprendidos en las edades de 3, 4 y 5 años. En esta justa reivindicación les ofrezco todo mi apoyo.

Y… Celebra Maneje un año más, las Fiestas de Nuestra Señora de la Milagrosa. Las fiestas aparecen en la historia de los pueblos como un elemento característico. La fiesta nos permite celebrar con todos los vecinos el hecho dichoso de formar parte de la colectividad. Y a esta colectividad se pertenece no sólo en las obligaciones y el trajinar cotidiano con toda su secuela de problemas sino también en la alegría y la diversión, entendidas como elementos consustanciales al ser humano. Tras el trabajo la atención a la familia y a los demás, la fiesta repara, nos alegra, y nos permite echar unas copas y unas piezas al ritmo de la música y las canciones que hacen vibrar a jóvenes y viejos, sin dejar de lado la necesaria participación en los diferentes actos deportivos y culturales-recreativos de su programa de fiestas. La Milagrosa seguro que va a proteger a este barrio ejemplar de Maneje ante el que hoy este pregonero ha comparecido para ser de ustedes y contagiarse de su civismo y alegría. Muchas gracias a todos y tengan ustedes unas felices fiestas.

 

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